Desde el final del camino vehicular que conduce a Ensenada Zaratiegui, parte un sendero hacia el oeste, que siguiendo la línea costera, permite disfrutar de la combinación de mar y bosque. Ideal para observar avifauna marina y costera, así como distintas especies de árboles y arbustos. Estas costas fueron el hogar de los nativos Yámana, lo cual se evidencia en la abundancia de restos de valvas de moluscos y cenizas acumulados en montículos, hoy cubiertos por vegetación herbácea (concheros antropogénicos). Finalmente, la senda asciende con dirección a la ruta, donde finaliza.
Insume alrededor de 3:30 horas recorrerla. Puede hacerse también en sentido contrario.
» Grado de dificultad: medio.
» Longitud: 6,5 km (ida).